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Los pernos son clave en la construcción de grandes estructuras

Autor: Iván Urbina, publicado el

Sepa por qué deben utilizarse estas fijaciones por sobre los tornillos, y aprenda a darles la protección correspondiente antes los agentes externos como el calor o la salinidad del ambiente.

Cada vez es más común encontrar grandes edificaciones, tanto en las capitales del país como en sectores más alejados. Y una de las claves es la creación de estructuras con un importante soporte ante sismos u otros fenómenos.

Es importante saber que el uso de pernos es indispensable para lograr firmeza en grandes estructuras. “Los pernos son elementos de unión que poseen un mecanismo de rosca métrico que se ajusta a un elemento complementario que denominamos tuerca, con el fin de lograr la sujeción y unión adecuados entre elementos que requieran conectarse entre sí, y que responden a configuraciones definidas, condiciones de diseño determinadas y análisis de su comportamiento frente a distintos criterios de verificación para su adecuado funcionamiento (aplastamiento o corte, por ejemplo), además de torques específicos para su adecuado desempeño”, explicó Leonardo Acuña, docente de Técnico en Construcciones Civiles del CFT Santo Tomás San Joaquín.

Agregó que “todas estas características llevan a comprender que la utilización de pernos responde a sistemas estructurales con un nivel de solicitaciones mayor que requiere diseños específicos y rigurosos para el cumplimiento de resistencias y capacidades admisibles suficientes que aseguren la estabilidad de la conexión”.

Por eso, los tornillos, por ejemplo, cumplen una función de unir dos o más materialidades, pero no sirven para soportar grandes cargas. Esto debido a que su diseño, grado estructural y dimensiones están destinadas a las fijaciones de menor envergadura.

La protección de los pernos puede salvar una estructura

Es sabido que la mayoría de los materiales que se usan en la construcción se degradan con el tiempo, debido a agentes externos como calor, humedad y salinidad del ambiente, y con esto pueden perder el buen aspecto y hasta su utilidad. Y los pernos no son la excepción a este patrón.

“En este sentido existen variados sistemas de protección, tales como los revestimientos en base a fosfato de zinc, cromados y aleación de sustancias orgánicas como protección anticorrosiva. También están los revestimientos mecánicos en base a aleaciones de zinc, estaño y aluminio que se aplican en polvo y se unen por acción de un impacto mecánico. Con respecto a la protección de temperatura existen diversas técnicas de protección basadas en la aplicación de materiales adhesivos que protegen las superficies de los pernos sometidos a altas temperaturas y que favorecen la trabazón entre las tuercas y el perno, propiamente tal”, comentó el docente de Santo Tomás.

Finalmente, Acuña agregó que “adicionalmente, existen diversas aleaciones a base de níquel, carbono y cromo que favorecen las resistencias a exposiciones de temperatura mayores. Además, existen protecciones especiales e innovadoras que favorecen la protección contra la corrosión y las altas temperaturas y que consisten en un sistema especial de atornillado al perno en su hilo como una tapa protectora de aleaciones metálicas resistentes a la corrosión y a temperaturas sobre los 500ºC, utilizados en estructuras de refinerías petroleras, plantas electroquímicas y plataformas offshore (en mar abierto), entre otras”.