Tema Central

¿Cómo obtener un buen resultado al pintar?

Autor: Constructor, publicado el

Son diversas variables las que se deben tener en cuenta al agarrar la brocha o el rodillo. Nota escrita por Alejandro Galaz, docente de la Escuela de Construcción de Duoc UC.

Si buscamos remodelar, renovar o darle un toque a nuestro hogar o trabajo, debemos considerar siempre cómo entregar una buena terminación, ya sea exterior o interior. La sugerencia es decidir cuál tipo de pintura que aplicaremos: esmalte, óleo o látex.

Debemos destacar que no solo queremos entregar una buena terminación, sino que también una correcta protección, ya que la pintura también nos servirá para proteger las distintas superficies de los ataques de agentes del medioambiente. El más conocido de ellos es la humedad, la cual, al momento de actuar, hace que la pintura que se aplica comience a aflorar, lo que provoca que se descascare.

De la misma forma, hay otros agentes que afectan la pintura con el pasar del tiempo, tales como la radiación producto de los rayos ultravioletas. En zonas costeras, la salinidad del aire también produce condiciones desfavorables para el revestimiento.

La pintura, como terminación, nos entrega una ayuda para poder renovar y decorar nuevos ambientes. Se destaca por su fácil acceso, ya que lo podemos encontrar en ferreterías y grandes tiendas del rubro, y su valor es bastante económico. Sin embargo, para elegir una buena pintura no sólo debemos considerar lo estético, sino que también sus características técnicas, condiciones ambientales y la temperatura de la superficie, considerando el tipo de material sobre el cual se va a pintar (hormigón, ladrillo, yeso o algún otro tipo). Además, ver si la pintura que se va aplicar será en el interior del recinto o el exterior.

Hoy en día, el mercado nos ofrece diferentes marcas, colores, acabados y texturas. Sin embargo, la elección siempre va a depender del presupuesto y el gusto.

Látex versus esmaltes

Los dos tipos de pinturas más usadas en el mercado son el látex y el esmalte, las cuales se subdividen según el tipo de acabado que tenga: brillante y satinado.

Por su parte, el óleo tiene una base de aceite, por lo que su tinte en más pesado y es más difícil de trabajar y de limpiar. Para su aplicación, se necesitará la mano de un profesional idóneo para obtener buenos resultados. Por lo general, este acabado se elige para lugares públicos debido a la facilidad de su mantenimiento y limpieza.

Para paredes de interiores, lo ideal es el látex, el cual es a base de agua. Es un tipo de pintura que corre con facilidad, otorgando la posibilidad de esparcirse con pinceles, rodillos, o brochas. Sólo se requiere lijar y limpiar muy bien la superficie a tratar para que la pintura pueda adherirse a la base.

Colores

Antes de comenzar con el trabajo de pintura, la elección de los colores es muy importante. A modo de sugerencia, el color blanco da luz y claridad, es el ideal para pintar una habitación pequeña; también el amarillo. También hay colores fríos como el verde y los azules que son relajantes, muy recomendables para decorar dormitorios y lugares de lectura. La tonalidad de los rojos y naranjas son recomendables para decorar la cocina. Estos tonos son los mejores para combinar con las maderas.

Entonces, la obtención de un buen resultado en el pintado de una superficie depende fundamentalmente de:

Selección de la pintura adecuada. Debemos verificar qué superficie se quiere cubrir.

Aparejo. Si queremos pintar una superficie que ya esta pintada por algún como muy fuerte, se sugiere que antes de pintar con el color definitivo, se debe dar un aparejo, que nos quiere decir esto, es pintar la superficie de color blanco antes de dar el color final, esta será la manera correcta de poder llegar el tono del color requerido.

Preparación de la superficie. Ver si está limpia y si cumple con el enlucido óptimo para poder trabajar. Además, poder descarachar toda la superficie y dejar con un lijado optimo para poder ser pintado.

Herramienta de aplicación. Aplicar la pintura con el elemento optimo. Este puede ser brocha o rodillo, o tener distintas texturas. Se le deben dar las manos necesarias para llegar al color que se quiere obtener. No olvidar que, antes de volver una segunda o tercera mano, debemos esperar que se seque previamente.

Seguridad y protección. Por último, no debemos dejar de lado la prevención en cada ejecución de pintura. Para ello, debemos contar con las condiciones óptimas de protección ocular y pies: esto es fundamental, sobre todo si se realizarán trabajos en altura en donde se requerirán andamios. Por ejemplo, estos deben estar certificados y su correcta instalación debe estar aprobada por un profesional de prevención. En relación a los trabajos de pintura que serán dentro de un recinto que se mantiene cerrado, debemos contar siempre con una buena y duradera ventilación antes de habitar el lugar que se quiere ocupar.