Mujeres Maestras

Funcionaria de salud ocupa el tiempo libre para desplegar su talento en la construcción

Autor: Iván Urbina, publicado el

Amada Villagrán trabaja como Técnico en Enfermería, sin embargo, su otra pasión está en la constru, rubro que aprendió luego de varias malas experiencias contratando “maestros chasquillas”.

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Las malas experiencias con los denominados “maestros chasquilla” terminaron por colmar la paciencia de Amada Villagrán (50), quien se propuso estudiar, capacitarse y trabajar ella misma en las labores constructivas de su hogar.

“Todo esto partió, principalmente, por la necesidad de no pagarle a ningún maestro chasquilla, que ya me tenían hasta la coronilla. Tuve malas experiencias con algunos. Por ejemplo, siempre soldadura y todo lo que es la construcción, pero como no lo manejaba bien, ellos se quedaban, muchas veces, con los mismos materiales que yo compraba”, cuenta Amada.

Por suerte para ella, el capacitarse no fue un tema complicado, ya que asegura que desde niña le gustó el rubro y siempre manejó algunos de los conceptos más importantes.

“Primero comencé con lo típico, es decir, cambiar un enchufe, después me gustó el tema e hice un curso de electricidad. Eso sí, desde niña me gustó el rubro. Nunca vi a nadie de mi familia hacerlo, pero siempre quise hacer este tipo de trabajos”, relata la mujer maestra.

En la actualidad, a pesar de que su trabajo principal es de Técnico en Enfermería dentro de un recinto de salud, se podría decir que su segundo empleo tiene que ver con la construcción, ya que se especializó en tres áreas: soldaduras, instalaciones eléctricas e instalaciones sanitarias.

Suele trabajar durante sus días libres en esto, ayudando a las amistades de su barrio, en la comuna de Ñuñoa.

“Siento que las mujeres pueden dar muchas fortalezas a la construcción”

Amada Villagrán es un claro ejemplo de que cualquier mujer puede lograr lo que quiere con esfuerzo, garra y pasión. Gracias a estas virtudes pudo sacar adelante a su hija, quien ya tiene 23 años.

Ella recomienda, además, que cualquier mujer que quiera dedicarse al rubro, que no lo dude y emprenda rumbo en ello.

“Por supuesto que aconsejaría a otras mujeres estudiar y capacitarse en la construcción, sobre todo porque brinda independencia. El ser independiente otorga mucho, sobre todo porque no tienes que andar buscando por cielo, mar y tierra a algún maestro, porque es desesperante. Siento que las mujeres pueden dar muchas fortalezas al rubro”, cierra.