Consejos Constructor

Preserva la belleza y resistencia natural de la madera con estos secretos para su protección

Autor: Ivan Urbina, publicado el

Aprende cómo mantener tus muebles y estructuras de madera impecables y duraderos con estos valiosos consejos de un experto en construcción civil y conservación.

La madera, al provenir directamente de la madre naturaleza, se caracteriza por ser un material vivo. Por ende, el cuidado de los muebles, muros o cielos de madera debe ser cuidadoso para que estos no se deformen o no se llenen de hongos. 

Si se va a utilizar madera en construcción o mueblería, es necesario aplicar capas protectoras con productos especializados para garantizar su durabilidad. En especial, si el la superficie estará expuesta 

Según Víctor Guggiana, ingeniero civil en obras civiles y docente de en IP Santo Tomás, sede San Joaquín, proteger la madera de la humedad es crucial para asegurar su durabilidad y belleza. Para ello, debemos seguir los siguientes pasos:

Inspección inicial. Antes de aplicar cualquier tratamiento, examina la madera sin tratar en busca de signos de moho o exceso de humedad. Si está libre de humedad, estás listo para proceder con el tratamiento.

Limpieza suave. Limpia la superficie con un paño húmedo para remover la suciedad. Después seca con un paño seco y deja que la madera se seque completamente con una adecuada ventilación natural.

Aplicación de sellador. Cubre la madera con una capa de sellador utilizando una brocha. Lo recomendable es pintar de un extremo a otro de la tabla para evitar marcas. Deja que la primera capa seque completamente antes de aplicar una segunda, lo que ayudará a evitar que la humedad penetre.

Uso de barnices y lacas. Considera también el uso de barnices o lacas, ya sean transparentes o semitransparentes. Estos productos añaden una protección extra contra la humedad y ayudan a prevenir el deterioro de la madera.

¿Cuándo ocupar barniz y cuándo debo aplicar laca?

“Los productos para preservar la madera son esenciales para cuidar y extender la vida de nuestros muebles y estructuras de madera, asegurando que se mantengan hermosos y funcionales por más tiempo. Hay varios tipos de protectores en el mercado, cada uno con sus aplicaciones específicas”, explicó el académico.

Guggiana dio en detalle cuáles son los principales productos protectores para madera y sus usos:

Barnices. Estos son recubrimientos transparentes que se aplican sobre la madera para protegerla de la humedad, de los rayos UV y el desgaste cotidiano, existen en acabados brillante o mate.

Impregnantes. Estos productos se absorben profundamente en la madera, protegiéndola desde dentro hacia fuera. Son perfectos para elementos expuestos al exterior, como muebles de jardín, terrazas y cercos. Además, previenen el deterioro causado por insectos y el clima.

Aceites. Nutren la madera y realzan su color natural, además de protegerla de la sequedad y la pérdida de color. Algunos de éstos también incluyen hoy en día filtros UV para una mayor protección contra el sol.

Ceras. Forman una capa protectora que ayuda a la madera a resistir rayones y manchas. Estas dejan un acabado suave y agradable al tacto.

¿Con qué frecuencia debo aplicar estos productos?

En general, el correcto uso de estos productos va a entregar una capa de protección importante. Eso sí, en algunos casos habrá que aplicarlos con frecuencia sobre una superficie para garantizar la durabilidad de la madera. 

“La frecuencia con la que necesitas aplicar protectores a la madera puede variar según varios factores, como el clima, el grado de exposición al sol y la cantidad de lluvia que recibe. Generalmente, es una buena idea revisar la madera al menos una vez al año y reaplicar sellador o aceite. Para muebles de exterior, lo ideal es aplicar el protector al comienzo de la primavera, aprovechando que las temperaturas empiezan a subir y el clima se vuelve más estable”, detalló Víctor Guggiana. 

Según el experto, para una adecuada conservación de la madera, es recomendable ajustarse a las siguientes recomendaciones:

Limpieza regular. Limpiar la madera con un paño húmedo o un detergente suave para eliminar el polvo acumulado, no mojarla demasiado para evitar daños.

Eliminación de manchas y suciedad. Ante la presencia de éstas, es importante que la limpies de inmediato para prevenir daños futuros de carácter permanente.

En cuanto a la protección contra insectos que dañan la madera, como los xilófagos, es recomendable seguir los siguientes consejos:

Inspección regular. Revisa periódicamente la madera en busca de signos de infestación, como pequeños agujeros, polvo fino o galerías visibles. Detectar estos problemas a tiempo es clave para intervenir de manera efectiva.

Mantener la madera seca y ventilada. Los insectos que dañan la madera suelen atraerse por la humedad. Procura mantener la madera alejada del suelo y de fuentes de agua para evitar a estos insectos.

Tratamiento con productos químicos. Utiliza productos diseñados para proteger la madera de insectos. Estos productos forman una barrera que repela a los xilófagos.

Pinturas y barnices insecticidas. Al aplicar acabados a la madera, elige productos que incluyan ingredientes que repelan insectos.